Donald Trump ha sacudido el comercio internacional con una decisión que pone en jaque a varios países, incluida Colombia. En su plataforma Truth Social, el expresidente estadounidense anunció el «Día de la Liberación«, justificando la imposición de aranceles recíprocos como una estrategia para equilibrar las relaciones comerciales. Según Trump, Estados Unidos ha sido tratado injustamente por otras naciones, y ahora busca corregir el rumbo.
Colombia no salió ilesa de esta medida. Aunque la tarifa impuesta es del 10%, menor comparada con las de China y la Unión Europea, los empresarios colombianos están preocupados por el impacto en la competitividad nacional. Sectores clave como el agro y la manufactura podrían verse afectados, ya que dependen en gran medida del mercado estadounidense. La Cámara de Comercio Colombo Americana ya está analizando los efectos de esta medida, advirtiendo posibles represalias comerciales y restricciones a las exportaciones.
El presidente Gustavo Petro ha intentado calmar los ánimos asegurando que estos aranceles no afectarán los precios internos, pero la incertidumbre económica se siente en el ambiente. Mientras tanto, otros países como México y Canadá han comenzado a preparar estrategias para contrarrestar la medida, y Europa ya anunció planes de acción.
Los nuevos aranceles podrían recaudar más de 6 billones de dólares para el gobierno estadounidense, según asesores de la Casa Blanca. Sin embargo, la medida podría generar tensiones a nivel global y afectar acuerdos comerciales estratégicos. En este escenario, Colombia deberá moverse con inteligencia, buscando preservar sus exportaciones y evitar una pérdida de competitividad en el mercado internacional.